lunes, 17 de junio de 2013

COMUNICACIÓN PARTICIPATIVA - ¿EL NUEVO PARADIGMA?

COMUNICACIÓN PARTICIPATIVA - ¿EL NUEVO PARADIGMA?




La comunicación, en general, ha sido por mucho tiempo marginada de los proyectos de desarrollo, y aún lo es. Incluso cuando las organizaciones para el desarrollo admiten que los beneficiarios deben ser involucrados, no logran comprender que sin la comunicación no puede establecerse un diálogo permanente con las comunidades.
La comunicación tiene posibilidades reales de alcance global, tanto en la producción como en la difusión y recepción de mensajes y contenidos relevantes. Esta posibilidad real, concreta, objetiva y verificable es un poderoso indicio del potencial transformador de la comunicación.
La comunicación contribuye a la reflexión sobre lo que las comunidades o sociedades creen qué es el desarrollo, facilita entornos para que se determinen las metas y estrategias, permite analizar las realidades de los pueblos y establecer políticas a seguir, y se convierte en una herramienta clave para promover procesos de cambio a nivel político, social, comunitario e individual.
La participación implica un más alto nivel de involucración del público en los sistemas de comunicación. Esta incluye la participación del público en el proceso de producción y también en el gerenciamiento y la planificación de sistemas de comunicación.
La participación puede ser nada más que la representación y la consulta del público en el proceso de decisión. Por otro lado, la autogestión es la más avanzada forma de participación. En este caso, el público ejercita el poder de decisión dentro de empresas y organizaciones de la comunicación y está también plenamente envuelto en la formulación de políticas y planes de comunicación.
El concepto de comunicación participativa parte del supuesto de que aquellos afectados por las decisiones deben estar involucrados en la toma de estas.La comunicación participativa es un modelo y una forma de “hacer comunicación” que facilita la recuperación de la vida cotidiana, las necesidades e intereses de los grupos socioculturales, así como a sus protagonistas, mediante la planificación de propuestas que contribuyan a mejorar su presencia e incidencia tanto en los procesos de desarrollo, y de toma de decisión, como en los medios de comunicación. Este “modelo de comunicación” posibilita espacios y relaciones de poder más equitativos en donde las personas comparten experiencias, información, sentimientos y propuestas para crecer individual y colectivamente.
El concepto de desarrollo participativo permitió entender mejor el papel de la comunicación para el desarrollo. Actualmente, más proyectos incluyen personal y presupuesto específicamente asignado para las actividades de comunicación. Ello ha revelado la carencia de comunicadores para el desarrollo; de hecho, se trata de un área de especialización casi inexistente en las universidades. Entre los miles de instituciones académicas del mundo que producen periodistas destinados a los medios de información o a la publicidad, apenas unas cuantas ofrecen cursos de comunicación para el desarrollo.
Para los procesos comunitarios, la comunicación participativa se plantea como la interrelación o mezcla de la comunicación para el desarrollo y la comunicación comunitaria, en donde la primera ayuda y acompaña a una comunidad para que pueda desarrollarse (desde el punto de vista de la comunicación), es decir, es un proceso que va mas allá de la divulgación o información pues al traspasar por el entramado social, la comunicación esta en la obligación de educar, pero entendiendo la educación como la capacidad multiplicadora que supera los salones de clase.
La comunicación comunitaria realiza la producción de medios de comunicación desde la misma comunidad pues es esta quien elabora los mensajes y busca el contexto adecuado para su transmisión, se entiende que estos mensajes parten de su sentir, experiencias y necesidades.
La comunicación participativa “cambia” el modelo tradicional de comunicación en el que existe un emisor y un receptor. La comunicación aporta a las relaciones interpersonales, lo que puede comprenderse fácilmente si prestamos atención a las funciones que ésta cumple, así como también a los siguientes principios sobre los que se desarrolla el proceso comunicativo.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y RESPONSABILIDAD SOCIAL
Los medios de comunicación son utilizados generalmente, en el contexto del desarrollo, para promover estrategias de cambio social mediante la divulgación de mensajes que interpelan al público para que apoye a los proyectos orientados hacia el desarrollo. Aunque dichas estrategias divergen ampliamente en los países en desarrollo, el patrón usual de radiodifusión ha sido el mismo: informar a la población sobre los proyectos, mostrar las ventajas de estas iniciativas y recomendar que sean apoyados.
En primer lugar debemos tener en claro que la responsabilidad social de los medios de comunicación de estar dirigida a un colectivo que se prime de tener un compromiso democrático. Pero no se debe dejar a un lado la función primordial de los medios: informar, y su responsabilidad básica consiste en ofrecer el mejor producto a una comunidad, lo que conlleva a tener una conciencia con respecto a que necesidades e intereses que tiene esa comunidad.
Los medios de comunicación, al ser masivos, tienen como principal característica una cobertura de amplia difusión, por lo que los mensajes relacionados con la opinión pública, deben contar con la mayor ética posible, y estar precedidos de una buena fe; esto para llenar las expectativas de las personas, sin desmeritar, cambiar o manipular el mensaje, y así garantizarles a las personas una buena facultad de recepción, con la que puedan reflexionar apropiadamente y tomar una decisión correcta.
Los Medios Masivos de Comunicación (MMC) o masas media influyen sobre las personas, modificando sus modelos de vida, costumbres, hábitos de consumo y modelando sus opiniones. Hoy en día, son una herramienta persuasiva que nos permite mantenernos en contacto con cualquier parte del mundo sin importar el idioma ni la distancia.
¿Somos entonces responsables socialmente? claro que sí. La responsabilidad social construye sus pilares sobre la ética profesional y está presente en cada uno de nuestros actos, sin importar el oficio que desempeñemos. Una persona que hace caridad o es filántropo no necesariamente es responsable con su entorno; un profesional de la comunicación (en este término convergen múltiples disciplinas) debe comprender que su labor es pública (nadie escribe, presenta un noticiero o crea una pieza publicitaria para sí mismo) y en esa medida, asume su rol para contribuir al desarrollo sostenible de su comunidad a fin de mejorar la calidad de vida.
Se requiere un manejo ético y ponderado de la información, de lo que se dice o expresa. Estos elementos los perfecciona la academia. Sin embargo, no puede ser una camisa de fuerza, porque hay quienes han sabido ser más periodistas sin título que otros quienes habiendo estudiado no ejercen con imparcialidad y responsabilidad, y más bien logran desorientar y desinformar al público.

Coordinador General de "SUMATE"- JONATHAN KULKI


AUDIO : OSCAR TERRONES -USAT












ENLACES :
1.-http://www.razonypalabra.org.mx/N/N71/VARIA/27%20MARI_REVISADO.pdf
2.-http://ols.uas.mx/InfoWeb/eventos%20especiales/ApuestaPorMexico/La%20responsabilidad%20social%20en%20los%20medios%20de%20comunicacion.pdf
3.-http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001343/134355so.pdf

MODERNIDAD, POSTMODERNIDAD, MODERNIDADES

MODERNIDAD, POSTMODERNIDAD, MODERNIDADES


La transición de la modernidad a la postmodernidad tiene que ver mucho más allá de un cambio de época son muchas las razones a considerarse no sólo como una trasformación sino como el olvido de..hacia algo mejor y superado. La crisis a la que menciona esta lectura tiene que ver con el sentido del poder en la época moderna, sólo vista desde un punto material más que conceptual y por lo tanto, del pensamiento así como la ideología de las personas se encuentran estancadas en la automatización así como modelos alienantes traídos desde el exterior especialmente el occidente y Europa, la crisis a la que se menciona  no es sólo de instituciones sino de razones y motivaciones. No existe una producción administrativa del sentido, donde el déficit de racionalidad económica y el exceso de legitimación política se transforman en crisis de legitimación o de sentido. Es el "fondo" de la crisis, que Habermas piensa constituido por tres tendencias que marcan las "transformaciones estructurales de las imágenes del mundo". Primera, los elementos dominantes de la tradición cultural dejan de ser interpretaciones de la historia en su conjunto. Segunda, las cuestiones prácticas ya no son veritativas y los valores se tornan irracionales. Tercera, la ética secular se desprende del derecho natural racional y el ateísmo masivo amenaza los contenidos utópicos de la tradición. Quiebra de las "imágenes del mundo" que hace visible el divorcio entre ingredientes cognitivos e integración social: las identidades tanto individuales como grupales pierden su fundamento, produciéndose el desplazamiento de los conflictos sociales hacia el plano de los problemas psíquicos.
La Edad Moderna sería el periodo en que triunfan los valores de la modernidad(el progreso, la comunicación, la razón) frente al periodo anterior, la Edad Media, que el tópico identifica con una Edad Oscura o paréntesis de atraso, aislamiento y oscurantismo, pero  sin embargo no es así.
El paso del tiempo ha ido alejando de tal modo esta época de la presente que suele añadirse una cuarta edad, la Edad  Post moderna, que aunque no sólo no se aparta, sino que intensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, lo hace con características sensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el momento de triunfo y desarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lo hacen de forma paralela: la nación y el Estado.
En la Edad Moderna se integraron los dos mundos humanos que habían permanecido aislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África). El supuesto desarrollo tecnocientífico, artístico, económico y político lo que ha hecho posible el estallido de las guerras totales, de los totalitarismos" esto es lo que impulsa a no creer más en este movimiento tan cerrado en sí mismo y conduce a las personas de esta época al desconcierto, a la decepción a la búsqueda de nuevas razones de pensamiento. Son las posibilidades mismas de desarrollo contenidas en la razón moderna las que, "liberadas", han liquidado el proyecto moderno. El “desarrollo" o el de "progreso" al que se refiere en el transcurso de lo moderno a lo postmoderno menciona tres hechos importantes de considerar:
1.      La fusión ciencia/tecnología en un mismo "aparato" que articula inversiones y funciones.
2.      La revisión profunda de los paradigmas científicos incluidos los modos de razonamiento.
3.      Las transformaciones cualitativas introducidas por las tecnologías de "segunda generación", capaces no sólo de memoria y cálculo sino de razonamiento y juicio.

Estas razones traducidas son por ejemplo la ilustración de la época moderna que no fue más que un movimiento La Modernidad se identifica con la Ilustración y las consecuencias de ésta. El ideal ilustrado es el dominio absoluto de la razón, entendida como la forma de conocer que excluye el principio de no contradicción, es decir, la posibilidad de afirmar lo mismo sobre lo mismo y lo contrario sobre lo mismo al mismo tiempo. La convicción ilustrada de que la razón es capaz de llegar a conocer con veracidad cada rincón de la realidad. La Ilustración y sus hijas han dado riendas sueltas a la razón como único criterio de conocimiento del mundo, como la única forma legítima de conocer la realidad, es por esto que Habermas no propone una nueva síntesis doctrinal sino el de las condiciones del saber, un saber cuyo estatuto epistemológico no pertenece ya a aquella razón ambiciosa de unidad, de la "dación global del sentido", es un saber que se mueve tanto en el ámbito lógico matemático como en el experimental, entre la apertura de un horizonte ilimitado de exploración y la conciencia del carácter limitado de cada forma de conocimiento
La Postmodernidad se encuentra decepcionada con la Modernidad, pero su decepción no sólo es teórica, sino que sobre todo es práctica. La razón moderna se anunció como la salvación humana, como el medio para conseguir la felicidad de los hombres, pero después de un siglo escaso de dominio, la razón ha dotado de armas a los seres humanos para matarse y destruirse con la mayor crueldad que han registrado todos los tiempos. Las guerras mundiales son la mejor expresión del fracaso de los ideales ilustrados. La Ilustración en su deriva técnica ha creado máquinas de destrucción y en vertiente teórica ha ayudado a legitimar la necesidad de llegar a cabo sus ideales, o las variaciones de estos, por todos los medios al alcance.
La Postmodernidad busca concitar a las formas de racionalidad despreciada por la Modernidad, a todas las que se dan dentro del ser humano. En especial la Postmodernidad admite que se den válidamente explicaciones o interpretaciones contradictorias sin que ninguna de las contradictorias tenga que ser rechazadas, ya que si no hay un criterio supremo de conocimiento, no cabe rechazar ninguna de las explicaciones e interpretaciones.  La primera gran consecuencia de lo anteriormente expuesto es que las ciencias naturales y matemáticas pierden su centralidad y lo pierden porque ni siquiera ellas mismas pueden cumplir con las exigencias que la Modernidad impone a la ciencia. Un claro ejemplo es el teorema de Gödell el cual destruyó la autosuficiencia matemática, la mecánica cuántica destruyó el mito de la perfecta determinación en las ciencias físicas y químicas o la teoría de la relatividad quitó a la realidad todo tipo de referencias absolutas. Las ciencias sociales y humanas pasan a ser ciencias en el pleno sentido de la palabra, siendo más o menos científicas por su parecido a las ciencias naturales y matemáticas. Todas estas características son las que colman de insatisfacción al mundo moderno.

En especial la Postmodernidad admite que se den válidamente explicaciones o interpretaciones contradictorias sin que ninguna de las contradictorias tenga que ser rechazadas, ya que si no hay un criterio supremo de conocimiento, no cabe rechazar ninguna de las explicaciones e interpretaciones.





La postmodernidad y su influencia en el pensamiento actual






Luis Rivas Rivas- Docente de Humanidades  de la  USAT


ENLACES


1.-http://www.dialogosfelafacs.net/modernidad-y-transformaciones-culturales/
2.-http://www.dialogosfelafacs.net/wp-content/uploads/2012/01/25-revista-dialogos-modernidad-y-transformaciones-culturales.pdf

MODERNUS-INTERRUPTUS - LAS OTRAS “IDEAS” DEL DESARROLLO



MODERNUS-INTERRUPTUS - LAS OTRAS “IDEAS” DEL DESARROLLO

Comunicación y desarrollo son dos conceptos amplios, vitales, que siempre caminaron juntos. Es imposible concebir el uno sin el otro. Es cierto que por mucho tiempo, y por diversas razones, la comunicación de calidad fue restringida a pocos, así como el desarrollo, que también fue concebido por/ o aplicado para pocos. Históricamente, el acceso a la información y al conocimiento fue privilegio de una minoría, la misma que cosechó los mejores frutos del desarrollo sembrados por el esfuerzo colectivo.
El desarrollo no es un elemento exclusivo de las políticas, las economías, o la modernidad. El desarrollo es propio a todas las acciones internas y externas que los humanos emprenden cotidianamente con el objeto de alcanzar un estándar de vida que satisfaga sus ideales de existencia.
Entendemos el desarrollo como un proceso endógeno, auto gestionado y sustentable, que tiende a incrementar la calidad de vida material, intelectual, cultural y afectiva de toda la humanidad y, en particular, de aquellos que hoy en día ni siquiera alcanzan los niveles básicos de la supervivencia biológica debido al hambre, las enfermedades y los déficit de nutrición y salud.
El concepto de desarrollo es pues multidimensional, y en ese aspecto difiere fundamentalmente de la interpretación estrictamente económica o financiera, antaño predominante. Para ser completo debe incluir también los aspectos culturales y sociales y, en general, todos los factores que concurren a la plena realización de la persona. El medio ambiente, la justicia social, la democracia, la educación y el intercambio de conocimientos están estrechamente vinculados al desarrollo. De ahí que el derecho al desarrollo pueda incluirse con toda naturalidad entre los derechos humanos.
En este sentido es necesario comprender a la comunicación como acción de desarrollo, desde su producción y desde donde se le da sentido de acuerdo con los hábitos propios de una sociedad, es decir construir comunicación y desarrollo desde las prácticas. De acuerdo con esto debemos poner la mirada en las formas comunicativas para ensamblarlas al desarrollo.
La comunicación no es una variable independiente o aislada del desarrollo como lo proponen algunas visiones instrumentalistas de la modernidad (la comunicación por la comunicación misma), sino que por lo contrario es un elemento central de éste, sin el cual no se puede alcanzar el crecimiento. En éste sentido, reflexionando sobre la relación que existe entre comunicación y desarrollo, podemos decir que el crecimiento entendido como el mejoramiento general de los niveles económicos, políticos, culturales, psíquicos y espirituales de la vida de los individuos o de la población, a través de la satisfacción de sus necesidades básicas, es producto de un conjunto de factores y procesos sociales complejos, dentro de los cuales, el detonador de todos esos elementos es la adquisición de conciencia sobre las realidades o problemas que se tienen que resolver. Esto significa, que para que se produzca un desarrollo material de la sociedad antes se requiere generar un previo crecimiento mental de la misma. De lo contrario, no existen condiciones apropiadas para la gestación del desarrollo: el desenvolvimiento de los individuos, comunidades o de un país, parte de la evolución de su intelecto y no de la multiplicación acumulada de simples acciones materiales.
Ciertamente la tecnología podría significar un aporte para la comunicación, sin embargo las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC’s) no están siendo necesariamente bien conducidas y aprovechadas, lo cual genera una desconfianza razonable. Los puntos en contra de las NTIC’s son el desequilibrio tecnológico, la amenaza de homogenización occidental de las culturas, resumidas en las posibilidades de información y dependencia tecnológica entre los llamados info ricos e info pobres y la brecha digital.
Por ello, pensamos que la revolución más radical de una sociedad se da a partir del momento en que los individuos que la conforman modifican su concepción del hombre, del mundo y de la vida y la llevan a la práctica. La evolución de una nación empieza con su cambio cerebral y no con la simple mutación materia de su entorno.
Para lograr el desarrollo de nuestro país, más que producir y distribuir gigantescos torrentes indiscriminados de información masiva sobre nuestros sentidos que lo que ocasionan es el embrutecimiento y la enajenación de los mismos, se debe elaborar una jerarquía de necesidades informativas acordes con las prioridades de crecimiento estratégico que encara nuestra sociedad en cada fase de evolución por la que ésta atraviesa.
Los objetos materiales pueden crecer; las que pueden desarrollarse son las personas. El desarrollo es humano, no es de objetos sino de sujetos; no consiste en tener más, sino en ser más.
COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
La comunicación es esencial en el desarrollo humano. Los procesos de comunicación son fundamentales para ampliar las prácticas de empoderamiento, a través de las cuales las personas consiguen entender por sí mismas asuntos, considerar y debatir ideas, negociar y participar en debates públicos de ámbito local y nacional. El papel de la comunicación para el desarrollo en los procesos de empoderamiento contribuye a distinguirla de otras formas de comunicación.
La comunicación para el desarrollo , es uno de los modos más importantes para ampliar el acceso a estas nuevas oportunidades. CPD es más que una estrategia: es un proceso social que fomenta el diálogo entre las comunidades y los responsables de la adopción de decisiones locales, nacionales y regionales. Su objetivo es el fomento, desarrollo e implementación de políticas y programas que mejoren la calidad de vida de todas las personas.
La comunicación para el desarrollo destaca la necesidad de apoyar los sistemas de comunicación recíproca que propicien el diálogo y permitan que las comunidades se manifiesten, expresen sus aspiraciones e intereses y participen en las decisiones relacionadas con su desarrollo.
La comunicación para el cambio social destaca el diálogo como idea fundamental para el desarrollo y la necesidad de facilitar la participación y el empoderamiento de las personas pobres. Utiliza enfoques participativos. Subraya la importancia de la comunicación horizontal, el papel de las personas como agentes del cambio y la necesidad de las estrategias de negociación y de las alianzas. La comunicación para el cambio social se centra en los procesos de diálogo, mediante los cuales, las personas pueden superar obstáculos e identificar vías que les ayuden a alcanzar los objetivos fijados por ellas mismas. A través de estos procesos de diálogo público y privado, todos los miembros de la sociedad civil (mujeres, hombres, niñas y niños) definen quiénes son, qué quieren y necesitan y qué debe cambiar para conseguir una vida mejor. Los enfoques de comunicación para el cambio se centran en acciones colectivas para la comunidad y cambios sociales a largo plazo, y están alejados del comportamiento individual.
                                                               

sábado, 6 de octubre de 2012

MATERIALES DE DESCARGA PDF

https://skydrive.live.com/?sc=documents&cid=a599c2d7e8150f95#cid=A599C2D7E8150F95&id=A599C2D7E8150F95%21195&sc=documents


https://skydrive.live.com/?sc=documents&cid=a599c2d7e8150f95#cid=A599C2D7E8150F95&id=A599C2D7E8150F95%21194&sc=documents

https://skydrive.live.com/?sc=documents&cid=a599c2d7e8150f95#cid=A599C2D7E8150F95&id=A599C2D7E8150F95%21196&sc=documents

LA RECPECION UN PROCESO MULTIPLE Y CONTRADICTORIO

LA RECPECION UN PROCESO  MULTIPLE Y CONTRADICTORIO


RESUMEN 


El vertiginoso desarrollo de los medios masivos (prensa, radio, TV, etc.) en las últimas décadas y la creciente adopción de nuevas tecnologías, sin lugar a dudas, marcan la oferta y el consumo de medios en nuestra sociedad.
Debe señalarse, además, que han ido ocupando un papel cada vez más relevante en la reproducción y construcción de las sociedades actuales y las identidades de sus miembros.
Los diversos estudios de recepción realizados durante varios años, son  un esfuerzo multidisciplinario por comprender las múltiples interacciones y  sus resultados, que tienen lugar entre segmentos de audiencia siempre situados y referentes comunicacionales (formatos y contenidos significantes). A  lo largo de su existencia (poco más de dos décadas) han sufrido diversos cambios tanto conceptuales como metodológicos y epistemológicos. Hoy estos estudios nos permiten entender las interacciones que los individuos   entablan con los diferentes medios de comunicación, a la vez que reflejan en esta interacción los diversos  procesos (políticos, socioculturales, psicológicos, económicos) de los cuales son parte
PALABRAS CLAVE: recepción, medios de comunicación, audiencias, cultura







A partir de los años ochenta se desarrolla lo que podríamos calificar como una nueva corriente –o, por lo menos, que tiende a definirse como tal, aunque solo lo sea relativamente—en el análisis de audiencia.
De forma general, esta corriente estudia los procesos a través de los cuales la audiencia construye significado a partir de la exposición a los medios. Justamente, uno de los puntos centrales de los estudios de recepción es el carácter activo que se otorga a la audiencia; la capacidad de actuación que se le reconoce en su relación con los medios.
Desde el punto de vista de los estudios críticos, la investigación ha tendido a subrayar como la audiencia genera significados propios a partir de la recepción de los textos mediáticos, incluso en oposición a las lecturas preferentes propuestas por los propios textos.
Los estudios de audiencia, pues, tienen en cuenta a los contenidos y a la audiencia, pero emfatizan los contextos dónde viven los receptores, porque son los que crean los marcos idóneos dentro de los cuales los mensajes adquirirán sentido. En esta línea, y teniendo en cuenta que un número significativo de estudios se ha ocupado de la televisión, la familia se ha definido como contexto de recepción especialmente pertinente.
En palabras de Guillermo Orozco (1992:11), un autor fundamental en los estudios de recepción en América Latina:
“La familia en tanto que grupo donde regularmente se ve la televisión y se entabla una interacción directa con su programación cotidiana, constituye también una ‘comunidad de apropiación’ del mensaje televisivo. Los miembros de la familia, sobre todo los adultos, ejercen una influencia permanente en los más pequeños (los niños), no sólo en los gustos y preferencias televisivas que van desarrollando, sino también en sus modos de apropiación de lo que ven y escuchan en la pantalla”.






Según Grossberg (1988:20) el consumo de medios puede ser visto como un terreno complejo, contradictorio, en un contexto multidimensional dentro del cual las personas viven una cotidianidad. “Todo el mundo está constantemente expuesto a una variedad de medios y participan en una variedad de eventos y actividades en relación a ellos”.
En un principio, la recepción de las audiencias era considerada como pasiva y predeterminada, es decir, que se daba por sentado que las personas percibían de igual forma los mensajes del medio y por ello es que se podía establecer una supuesta “afectación” sobre la audiencia. En la actualidad, esto se ha dejado atrás y ahora la recepción se considera como un proceso múltiple y contradictorio en donde entran en juego una variedad de mediaciones determinadas tanto por las relaciones sociales del sujeto, como por su posición social, cultural e histórica. (Orozco:1990:22).
Es por ello que se dice que las relaciones de audiencia siempre suponen un ejercicio de poder (alguien siempre tiene el poder de ofrecer su audiencia y otra persona debe responder aceptando o rechazando este ofrecimiento) dependiendo de la posición donde se encuentren.
En los estudios recientes de comunicación, el análisis de la recepción, considerado como el estudio de las interpretaciones de la audiencia y usos de los textos del medio, ha sido una de las aportaciones más sobresalientes que ha intensificado la atención de los investigadores en la manera en que las personas, activa y creativamente, construyen sus propias significaciones que dan origen a la cultura (Ang:1996:136).
Al respecto Livingstone (1994), agrega que las interpretaciones debidas al estudio de recepción deben de ser entendidas dentro de un amplio contexto etnográfico que ligue el análisis de instancias sociales y culturales, como el trabajo, política, familia, educación, etc.
Los estudios de audiencia se mueven en el entorno inmediato del individuo, sus relaciones personales directas, sobre todo dentro de la familia. Se sitúan, pues, en el nivel microsocial y parten de las capacidades comunicativas de los individuos. Estos actúan recibiendo y dando sentido a lo que les llega de los medios y, simultáneamente, participan en la vida social.
Los medios de comunicación se consideran uno de los procedimientos más importantes de los que dispone la sociedad para autorreproducirse. Pero la audiencia no reproduce pasivamente la ideología, sino que interactua continuamente con los contenidos de la televisión (medio central) y del resto de medios del sistema comunicativo.
En los estudios de recepción, el contexto de recepción permite ver como los distintos planos de la vida (el económico, el político, el cultural, etc.) se articulan en prácticas rutinarias regidas por normas, entre las que se encuentra ver la televisión.
Desde distintas perspectivas se ha constatado la dificultad de estudiar las audiencias de televisión. Para el mexicano Orozco (1996:67), “se han manifestado como entes colectivosa, aunque segmentados, de difícil apreciación. Su actividad ante los medios y mensajes, ya sea con ellos o a partir de ellos, así como la consiguiente producción comunicativa, constituyen siempre un desafío para los investigadores de la comunicación”.
El británico Morley (1996:285) también se expresa en términos de reto: “el desafío principal se encuentra en nuestra capacidad para construir la audiencia como fenómeno social y también semiológico (cultural), y en nuestra capacidad para reconocer la relación entre los televidentes y el aparato de televisión, en tanto que ambas están mediadas por las determinaciones de la vida cotidiana y la vinculación diaria que establece la audiencia con todas las otras tecnologías en juego en el manejo de la comunicación cotidiana mediática”.
Para la australiana Nightingale (1999:233), es “problemático decidir cuando una persona se encuentra en una relación de audiencia y cuando cesa dicha relación. En algunos contextos, la relacion audiencia-texto puede existir tan solo en el espacio-tiempo en que se mira un programa. Pero es bastante posible que la relación continue fuera del marco de este contexto”.
Esta concepción lleva, en definitiva, a entender a la audiencia como sujeto y no solo como objeto y, como ha destacado Orozco (1996:32), “como un sujeto ‘que se va constituyendo’ como tal de muchas maneras y diferenciando como resultado de su interacción particular con la TV y, sobre todo, como consecuencia de las distintas mediaciones que entran en juego en su proceso de recepción”.





























ENLACES



http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lco/sandoval_l_ma/capitulo4.pdf


http://cv.udl.cat/cursos/elsmitjans/t3/docs/estudiosrecepcion.pdf


http://www.razonypalabra.org.mx/N/N75/monotematico_75/04_Alonso_M75.pdf


http://www.slideshare.net/guest41b0fd/cap16teoria-de-la-audiencia-activa


"LAS AUDIENCIAS SON UN EXAMEN QUE DEBEMOS PASAR"

"LAS AUDIENCIAS SON UN EXAMEN QUE DEBEMOS PASAR"


RESUMEN
Prácticamente todo el mundo se ha preguntado alguna vez como pueden saber las televisiones con tanta certeza las audiencias que tienen los programas de televisión. Parece algo sencillo para los que controlan este volumen de espectadores a un programa en concreto y descubrir el “share” que tienen sobre otros programas que se están emitiendo a la misma hora. Lo cierto es que existen varios métodos para hacer esta valoración.
“Nada sobrevive si no tiene audiencia” Ese es el principio que lleva cada medio de comunicación, pues si no se tiene un receptor del mensaje, entonces no existe en si comunicación alguna. La importancia del receptor dentro del proceso es lo que le da significación al mismo, pues imaginemos un mensaje el cual ha sido bien transmitido, sin embargo no tiene quien lo descodifique, no va a llegar a ningún sitio, no habrá sido comunicado.
PALABRAS CLAVE: audiencia, estudios de audiencia , medios de comunicación  , sistemas de medición , anunciantes .
¿Qué es la audiencia?
“La palabra audiencia esta familiarmente ligada al término colectivo de "receptores", en el simple modelo secuencial del proceso medios de comunicación masiva.”(Mcquial, p.1:1997). Las audiencias son producto del contexto social(que tiene que ver con intereses culturales, información necesitada etc.)
La audiencia es más bien vista como una colección de individuos heterogénea, quienes están separados uno del otro son independientes. Los miembros de esta audiencia son anónimos al mensaje producido, el cual se presume tiene una influencia uniforme y una pequeña interacción con los miembros y a diferencia de otros autores que afirman que los mensajes tienen gran repercusión en la audiencia (Abercrombie:1998).
Sin número de investigadores se han preguntado a lo largo de las distintas investigaciones de audiencia de que forma los medios contribuyen en la formación de actitudes, opiniones, y creencias, también es de interés enmarcar que una de la preguntas más frecuentes para los investigadores como Wicks es como la audiencia contribuye al proceso de construcción de la realidad social al interpretar ellos los mensajes emitidos por los medios, además de como la audiencia usan y sacan provecho a los medios de comunicación para satisfacer sus necesidades. Estas ideas formuladas por Wicks están ligadas a la teoría de usos y gratificaciones. Las personas por su propia cuenta utilizan a los medios para alcanzar ciertas metas y necesidades personales y alcanzar una gratificación obtenida mediante los medios de comunicación.
La audiencia se puede definir en diferentes caminos, por lugar, gente, sexo, creencias políticas, o por el tipo de medio, contenido del mensaje, tiempo al aire (horario con respecto al rating), con lo que nos podemos dar cuanta de lo ambiguo que puede ser una audiencia, pero sólo segmentándola se podrá estudiar de mucho mejor manera a los individuo o público objetivo y así lograr las investigaciones deseadas en cuanto a audiencia nos referimos.
La audiencia es el principal objeto de estudio para los  medios de comunicación. Por lo tanto es importante analizar en que consiste la audiencia como tal, aunque de antemano sabemos de la complejidad y de lo heterogénea que es la misma.
Pero como lo señala Huertas “La audiencia es un concepto flexible y cambiante”, los investigadores han diferido mucho en clasificar los tipos de audiencia y la forma en como calificar su evolución, y su vez el crecimiento del receptor ha ido creciendo de acuerdo a contextos y entornos sociales cambiantes y variantes. Por lo tanto los estudios culturales de una audiencia con respecto a algún mensaje, nunca van a dejar de ser obsoletos o escasos de originalidad, la audiencia nos permite enfocarnos a diferentes tópicos de estudio gracias a lo cambiante que es la misma con el paso del tiempo, y con las novedades tecnológicas, sociales, culturales y políticas. (Huertas: 2002).

Medición de audiencias
Los audímetros funcionaron durante algunas décadas, pero llegó un momento en que dejaron de utilizarse porque los aparatos de radio cambiaron: se hicieron más pequeños y más móviles, además de que surgieron los aparatos de radio en el coche. Cuando la gente empieza a consumir la radio fuera del hogar, se hace más difícil hacer las muestras. Por eso, los audímetros se dejan de usar sobre los años 60 y la medición vuelve a las encuestas y los diarios de escucha.
Su necesidad de medir la audiencia se parece bastante a la de la radio porque también es un sistema broadcasting, que envía una señal y la coge quien quiere. Por tanto, hay las mismas opciones de medición que en radio: encuestas, diarios de escucha y audímetros. Los audímetros se siguen utilizando para medir la audiencia en TV porque no ha sufrido los cambios en el aparato que la radio, además de que la TV se suele ver en el hogar, exceptuando el partido en el bar, por ejemplo. La limitación fundamental del audímetro (no saber si hay alguien delante del aparato) es superada gracias a los people-meters, que es un sistema de identificación. Cada vez que el individuo conecta el televisor, éste le pide que se identifique.

El trabajo de medición de audiencias se ocupa de contestar a la primera pregunta básica: ¿cuántos son los que ven, leen, oyen, etc. cada medio y cada soporte? La cantidad de audiencia que ofrecen es un elemento prioritario para establecer las tarifas publicitarias, es decir, los precios que va a tener que pagar cualquier anunciante que quiera aparecer en ellos, con independencia de la negociación particular que consigan. En principio, puede decirse que a mayor audiencia, mayor éxito publicitario.  No obstante, el aspecto cuantitativo no es el único que se considera, la segunda pregunta que se hace la investigación de audiencias es ¿quiénes son y cómo son las audiencias de cada medio y soporte? Y, por último, ¿cuál es su comportamiento ante ellos?
La medición de audiencias se lleva a cabo mediante el registro y actualización periódica de datos. A partir de ellos, anunciantes y agencias toman sus decisiones de inversión, por lo que la confianza en la información es una condición importante










“medición de audiencia, medición de mercancía ”
Uno como persona, no quiere ser ni visto, ni menos contabilizado como "mercancía". Porque eso es la audiencia: la "mercancía" que los medios ofrecen a los publicitarios y propagandistas en un libre mercado. No es un mercado de esclavos, pero se habla de "fidelizar" (eufemismo de "esclavizar") la audiencia. No es mercado de traficantes, de inmigrantes, de prostitución, de droga... No es eso, por supuesto, incluso aunque se hable de la televisión, y a veces lo sea, como de una droga.
La gran mayoría de los medios de comunicación tienen dos públicos objetivo: la audiencia y los anunciantes. Estos últimos representan una vía de ingresos que, desde el punto de vista empresarial, aseguran en muchos casos la propia existencia del medio. Por esta razón sus responsables tienen que conocer los intereses de los anunciantes y establecer con ellos relaciones efectivas. Anunciantes y medios se necesitan. Aquéllos, para difundir sus mensajes y llegar a su público, éstos, para financiar parcial o totalmente su actividad.
Lo que los anunciantes compran al pagar por el espacio/ tiempo de los medios es la oportunidad de contacto con sus públicos objetivo, por eso ha surgido una especialidad dentro de la investigación de mercados a la que llamamos investigación de audiencias y un experto en esta tarea, el investigador de medios.
Los índices de audiencia significan la sanción del mercado, de la economía”(Bourdieu.p.p.96:1997), esto se refiere a que todos los estudios de audiencia se encuentran enfocados a lo comercial, a las exigencias de la mercadotecnia, en un principio existía cierto valor por la sociedad por hacer investigaciones de tipo sociológicas de tal manera que se pudiera entender un poco más el comportamiento de la gente mediante investigaciones ligadas un tanto al servicio de la comunidad. Ahora todos estos estudios de audiencia y de estudios cultural, se encuentran en mayoría estrechamente ligados a lo monetario, a conocer todas las posibles reacciones de la audiencia para fines económicos de terceros.
A fin de cuentas, la televisión y sus audiencias, forman parte de un mercado en el que la mercancía que se negocia somos nostros, los ciudadanos. Cuantitativa y cualitativamente (según nuestro "status" de capacidad de gasto). Es patente que las cosas funcionan así, y hay que rendirse a la evidencia. También es patente que no sabemos hacerlo de otro modo mejor en la sociedad mercantilizada en que vivimos. Pero, en todo caso, es patente también que tener que lograr audiencia "como sea", no ayuda a incrementar la calidad de los programas -valga la sutil distinción- informativos y de entretenimiento.
El público, convertido en “audiencia”, ha sido y es –en buena parte de los casos- “el producto” o "la mercancía" que las grandes empresas de comunicación primero conquistan, y luego “venden”, para ser sometidos, bien a la propaganda de los poderes políticos, bien a la publicidad comercial de los productos fabricados por otros empresarios.
Por eso, las cifras de difusión de los medios impresos y el “rating” y el “share” de los programas audiovisuales se han convertido hoy en noticias de interés general. Porque el público es básicamente “audiencia”. Este es el precio que las personas y los ciudadanos nos encontramos pagando de entrada, al vivir en una “sociedad de la información y del entretenimiento” inserta en una “sociedad de mercado”.



































ENLACES




http://www.wikilearning.com/monografia/los_metanalisis_aproximaciones_utiles_para_su_comprension-criterios_de_seleccion/8042-8


http://html.rincondelvago.com/investigacion-de-audiencias.html



http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lco/magadan_p_ge/capitulo4.pdf



: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ¿BUENOS O MALOS PARA LA EDUCACIÓN?


“Los medios no se dirigen a seres pasivos, incapaces de aportar nada al proceso. Por el contrario, en toda situación de recepción hay modos de leer y apropiarse, según la historia, las condiciones culturales, la edad, entre otras posibilidades. Por lo tanto la relación con los medios está siempre mediada”.  (Prieto Castillo, t 1)

RESUMEN
Hoy en día la importancia que guardan los medios de comunicación reside, a  mi parecer, en dos hechos indisolubles : por una parte en la inserción que tienen en la vida cotidiana  ,y otra en que son importantes  productores y distribuidores de significaciones y conocimientos acerca de  la realidad. Los medios de comunicación  se han imbricado tanto en la vida cotidiana que su estudio y su análisis  merece especial atención, sobre todo si se toma en cuenta  que a partir de ellos se tejen nuevos  entramados sociales  y apartir de sus discursos se reconstruye el sentido social de las  audiencias.
Las audiencias de los medios surgen con la cultura mediática, la gente usa los medios que están cambiando las formas de ver y entender cómo nosotros mismos nos estamos viendo; lo cual está replanteando los medios y los fines de la comunicación.
Los medios masivos de comunicación, tales como la televisión, el cine, la prensa, el radio o Internet son tan sólo eso: “medios”, es decir “conductores”; y por lo mismo no son buenos o malos en sí mismos. Lo malo o lo bueno es la función que se les de y la información que se transmita a través de ellos.  Por eso hay que estar pendientes de los mensajes que dejamos entrar en nuestras vidas y que a veces aceptamos sin reflexionar.

PALABRAS CLAVE: violencia, medios de comunicación, audiencia, responsabilidad social, educación.
Lasswell, afirma que: “Los medios de comunicación, entendidos como emisores de información, siempre tienen la intención de obtener un efecto sobre el receptor, es decir se intenta persuadir a los espectadores”. No debemos dejarnos influir ni manipular por ellos, puesto que no educan, ni instruyen, ni forman, ya que su obligación es informar y en la mayoría de los casos no es objetivamente.
Los receptores son en realidad ”perceptores”, con sus expectativas , frustraciones, fortalezas y puntos débiles .Tienen opiniones, críticas, son susceptibles de realizar lecturas diferentes a las propuestas por los emisores, rechazar un material, de apagar la tele en cualquier momento o hacer zapping, de jugar y gratificarse con la imagen en movimiento y la palabra, como seres dialógicos.
El hecho de reconocer que las audiencias son activas, pensantes e inteligentes, no significa necesariamente que éstas tengan una interacción provechosa con los medios. Hay que tener en cuenta que las audiencias no nacieron, sino que se fueron haciendo y acostumbrando a ser conformistas y pasivas frente a los medios. Por lo tanto hay que hacer una reeducación de la audiencia, para que ésta asuma su estatus de audiencia y para que se asuma como activa y pensante frente a los medios.
El supuesto poder de las audiencias
Cada vez resulta más común escuchar de parte de los expertos en comunicación social, que los medios se deben a las audiencias, como “los artistas se deben a su público”. El compromiso de los medios, entonces, sería con sus telespectadores, lectores o auditores, y no con avisadores, empresas, partidos o instituciones que detentan algún poder. Según esta lógica,  el poder está en manos de las audiencias, que demandan contenidos en función de sus necesidades, gustos o simples caprichos. Los medios, bajo esta perspectiva, se transforman en dispositivos sensibles a las demandas de las audiencias, los cuales van ajustando sus contenidos con el propósito que se adecuen de la mejor manera posible a dicha demanda.
Lo que hoy tenemos, mayoritariamente, de parte de los productores de contenidos es una oferta de noticias simples, rápidas, livianas y desechables. Ante esto, la audiencia poderosa, con dificultad recuerda lo que ha visto, leído o escuchado el día anterior. Al público no se le cuestiona ni se le provoca. La complacencia absoluta parece abundar al final del día. Dicho de otro modo, si lo que se nos ofrece es la representación de lo que queremos y deseamos, entonces aquello se caracteriza por lo simple, aproblemático y casi vacío.
La ideología del poder de las audiencias resuena a veces como eso: como simple ideología.








El uso de la violencia como método para triunfar
La violencia mediática es una de las modalidades en que se manifiesta la violencia simbólica y es definida por la ley como: “aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, o discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra lasmujeres.”
Lo que denominamos violencia simbólica, es sutil y perversa porque se sostiene a través del lenguaje y las representaciones culturales, que al naturalizarse y hacerse invisible, garantiza el éxito porque no se cuestiona lo que no se puede ver. Constituye por tanto una violencia dulce, invisible, que viene ejercida con el consenso y el desconocimiento de quien la padece, esconde las relaciones de fuerza que están debajo de la relación en la que se configura..
Estos recurrentes  mensajes e imágenes que estereotipan y discriminan contribuyen a reforzar y reproducir relaciones desiguales entre los géneros, ubicando a las mujeres en el lugar de objetos, dicha asimetría en las relaciones de poder son las que naturalizan la violencia contra las mujeres, llegando a expresarse de la manera más extrema con los FEMICIDIOS




















La responsabilidad social de los medios de comunicación
María Teresa Herran, especialista en ética periodística, “la empresa periodística como tal no es equiparable con una fábrica de zapatos, evidentemente la información es un elemento esencial de la democracia”.
La responsabilidad social en los medios de comunicación es un tema que se debe analizar desde dos ángulos. El primero, desde su rol social como medios productores de información, entretenimiento y educación, para lo cual se revisó algunas reflexiones profesionales desde el mundo periodístico; y en segundo lugar, comprender su rol desde empresa socialmente responsable, para lo cual revisamos algunos conceptos vinculados al mundo de la empresa en relación con la sociedad. En otras palabras, ser socialmente responsable significa ser consciente del daño que nuestros actos pueden ocasionar a cualquier individuo o grupo social
Para los periodistas, la responsabilidad social en los medios se sustenta en un trabajo periodístico basado en la veracidad, el respeto a los derechos humanos y la producción de contenidos de interés social para los consumidores. Los periodistas investigados sienten que su trabajo es socialmente responsable, pues ellos buscan ser objetivos y siempre colaboran con sus públicos mediante el tratamiento de temas sociales que resultan prácticos para sus consumidores, o mediante la puesta en marcha de diversas campañas en temas sociales.
El periodista o quienes participan en los medios deben ser conscientes del impacto que tiene en la sociedad, de manera que deben brindar sus servicios éticamente, respetando los derechos fundamentales de las personas y siendo lo más objetivos y rigurosos posible en la transmisión de la información.
Los medios son forjadores de esperanza en un proceso complicado por el frágil equilibrio que supone decir la verdad, contar las cosas como son, y al mismo tiempo generar espacios para cultivar la esperanza en el mejoramiento humano. Ejercen, como ningún otro actor, un rol de dinamizadores y sinergizantes del proceso de producción y proyección del modo de ser y de crear de una sociedad
 La responsabilidad debe verse como una oportunidad y una inversión para mejorar el entorno, no como un gasto.